Guía de limpieza y desinfección para hogares saludables

En 2019, las autoridades sanitarias advirtieron a la población acerca de la COVID-19, una enfermedad respiratoria nueva y altamente contagiosa que se descubrió en Wuhan, China. En cuestión de semanas, la enfermedad se diseminó y, para marzo de 2020, había más de 50,000 casos confirmados de COVID-19 en los Estados Unidos. A marzo de 2021, el total de casos confirmados en los EE. UU. ha superado los 29 millones. Se han registrado más de 520,000 víctimas fatales en el país y todos los días hay miles de casos nuevos.

Las mejores prácticas para reducir la transmisión del COVID-19 se basan en evitar el contacto cercano, implementar el aislamiento social (es decir, mantenerse a una distancia mínima de 6 pies de personas que no vivan en su hogar), usar mascarilla en espacios públicos y ajustar los sistemas de ventilación de hogares y comercios.

Las autoridades federales también recomiendan limpiar y desinfectar las superficies para eliminar el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave de tipo 2 o SARS-CoV-2 (el virus que provoca la COVID-19).

Acerca de este recurso

Debido a las recomendaciones federales y a otras directivas estatales y locales, es probable que ya esté limpiando y desinfectando las superficies como parte de su estrategia personal o profesional general para prevenir la propagación y el contagio de la COVID-19. Esta guía brinda información para aplicar estos procedimientos de forma segura y efectiva con el fin de prevenir la propagación de la enfermedad.

La Guía de limpieza y desinfección del Centro Nacional de Hogares Saludables se concentra exclusivamente en la limpieza y la desinfección y no abarca ni reemplaza otras directivas de salud pública federales y locales para prevenir el contagio de la COVID-19.

Si bien este recurso se diseñó como respuesta a la COVID-19, muchas de las estrategias y los recursos que se mencionan aquí también permiten prevenir el contagio de la gripe y otras enfermedades infecciosas.

El Centro Nacional para Vivienda Saludable (National Center for Healthy Housing, NCHH), en colaboración con la Asociación Nacional de Salud Ambiental (National Environmental Health Association, NEHA), ha compilado recursos y ha actualizado esta página para brindar información completa y actualizada sobre la limpieza y la desinfección en relación con la COVID-19. Esta guía, que incluye contenido y recursos recopilados de agencias federales, socios nacionales y agencias y organizaciones estatales y locales, tiene como objetivo brindar orientación al público general acerca de los procedimientos seguros y efectivos de limpieza y desinfección para el hogar y la vida cotidiana.

Secciones de la guía

Esta guía contiene pautas de limpieza y desinfección en relación con los siguientes temas:

  1. Información general y mejores prácticas
  2. Higiene de manos y equipos de protección personal (EPP)
  3. Productos
  4. Productos de limpieza ecológicos
  5. Ventilación
  6. Hogares
  7. Establecimientos
  8. Reapertura

Definición de “limpieza” y “desinfección”

Para llevar a cabo estas tareas de forma segura y efectiva y proteger su hogar y su propia seguridad del COVID-19, es importante que entienda la diferencia entre “limpieza” y “desinfección”.

Limpieza
La limpieza consiste en eliminar físicamente el material orgánico e inorgánico (suciedad) y otras impurezas de una superficie. Por lo general, para esta tarea se usan agua y jabón para platos. Si bien no destruye los gérmenes ni los virus, limpiar las superficies y los objetos de forma periódica con agua y jabón para platos reduce la concentración de virus y el riesgo de exposición a infecciones y de contagio.

Desinfección
La desinfección consiste en usar sustancias químicas para reducir la concentración de microorganismos patógenos (como bacterias y virus) de las superficies o eliminarlos. En otras palabras, la desinfección permite matar un porcentaje elevado de gérmenes o evitar que estos se reproduzcan.

Cómo saber cuándo es necesario desinfectar y cuándo es suficiente limpiar

Si bien los productos desinfectantes matan los gérmenes, también conllevan riesgos para la salud. Por este motivo, es importante saber en qué casos es necesario desinfectar y en qué casos es suficiente limpiar con agua y jabón.

Los productos desinfectantes contienen sustancias químicas que pueden causar irritación ocular y cutánea y que pueden ser tóxicas si se las traga. Estas sustancias químicas también pueden provocar irritación pulmonar y desencadenar episodios de asma y pueden ser especialmente peligrosas para las personas que tienen problemas respiratorios.

Además, estas sustancias químicas también son peligrosas para los niños si las tragan. En el hogar, no deben aplicarse productos desinfectantes a objetos que los niños toquen con frecuencia (como juguetes) y, especialmente, a objetos que puedan llevarse a la boca. Si se trata de objetos que los niños tocan con frecuencia, limpiarlos con agua y jabón suele ser suficiente. Si tiene un centro de cuidado infantil, existen consideraciones específicas para limpiar y desinfectar superficies que los niños tocan con frecuencia. Revise las pautas para centros de cuidado infantil que se encuentran en la sección “Establecimientos” de esta guía para saber qué superficies debe limpiar y qué superficies debe desinfectar.

En el hogar, las superficies y los objetos que no se tocan con frecuencia solo deben limpiarse con agua y jabón; no es necesario desinfectarlos. La limpieza seguida de desinfección solo se recomienda en las superficies que se tocan con frecuencia.

Estos son algunos ejemplos de este tipo de superficies:

  • Mesas y sillas
  • Perillas de puertas
  • Interruptores de luces
  • Dispositivos electrónicos
  • Encimeras
  • Manijas
  • Fregaderos
  • Inodoros

Consulte las secciones “Hogares” y “Establecimientos” para saber qué superficies debe limpiar y desinfectar según sus necesidades.

Recurso

Reapertura: recomendaciones de limpieza y desinfección de espacios públicos, lugares de trabajo, comercios, escuelas y hogares
El sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) tiene una guía que puede ayudarlo a elaborar un plan y preguntas diseñadas para determinar qué superficies y objetos deben limpiarse de forma habitual y qué superficies y objetos es necesario desinfectar.

El proceso de dos pasos

Primero limpie y luego desinfecte. Si ha determinado que es necesario limpiar y desinfectar, es importante que sepa que son dos procesos separados. La limpieza permite eliminar la suciedad y preparar la superficie para desinfectarla de manera efectiva. Mientras más limpia esté la superficie, más efectiva será la desinfección. El proceso de desinfección y de eliminación del SARS-CoV-2 solo es efectivo en superficies que no tienen suciedad ni materia orgánica e inorgánica. La desinfección no permite eliminar la suciedad de las superficies y es mucho menos efectiva si están sucias. Como la limpieza y la desinfección son dos procesos separados con funciones distintas, es esencial limpiar primero y desinfectar después.

Recursos

Limpieza y desinfección en el hogar
En las recomendaciones provisionales que los CDC publicaron para el hogar durante la pandemia de COVID-19, se incluyen definiciones de los términos “limpieza” y “desinfección” y se describen ambos procesos. [enlace; CDC; 2020] [Inglés] Introducción, métodos y definición de términos
Este recurso de los CDC ofrece pautas generales para la desinfección y la esterilización en establecimientos sanitarios y ofrece definiciones detalladas de los términos “limpieza” y “desinfección”. [enlace; CDC, 2016] [Inglés] Limpieza y desinfección: ¿en qué se diferencian?
El Consejo de Salud y Calidad del Agua (Water Quality and Health Council, WQHC) ofrece definiciones y explica la importancia de respetar el orden de estos procesos. [enlace; WQHC]

Etiquetas de productos

Además de limpiar y luego desinfectar, es importante leer las etiquetas de los productos cuidadosamente. Además, es igualmente importante seguir las instrucciones de las etiquetas. Estas instrucciones no son sugerencias; los usuarios deben respetarlas para garantizar la seguridad y la efectividad.

Las etiquetas de los productos tienen un número de registro ante la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency, EPA). Este número indica que la EPA ha revisado el producto y puede usarlo para verificar si forma parte de la lista de productos desinfectantes efectivos contra el COVID-19 que ha elaborado dicha agencia. Consulte la sección “Productos” de esta guía si necesita ayuda para elegir productos desinfectantes efectivos.

A la hora de leer y seguir las instrucciones de las etiquetas, es importante que preste atención a los siguientes aspectos claves:

  • Tiempo de contacto: el tiempo de contacto o tiempo de exposición es el período de tiempo durante el cual la superficie debe permanecer visiblemente húmeda. Esto permite garantizar la efectividad del producto.
  • Palabras de advertencia: las etiquetas de los productos desinfectantes tienen una de tres palabras de advertencia. Estas palabras pueden ser “PELIGRO”, “ADVERTENCIA” o “PRECAUCIÓN” e indican el peligro relativo asociado con el uso del producto.
  • Medidas de precaución: son los requisitos específicos relacionados con los equipos de protección personal (EPP) que deben usarse para manipular el producto.
  • Tipos de superficies y métodos de aplicación: en esta sección, se indican las superficies para las que está destinado el producto y cómo debe aplicárselo correctamente.
  • Almacenamiento y desecho: las etiquetas incluyen información sobre cómo guardar y desechar los productos de forma segura.

Recursos

Lista N: desinfectantes contra el SARS-CoV-2
En el sitio web de la EPA, se ofrecen pautas para seguir las instrucciones de las etiquetas y una lista completa de productos aprobados con sus números de registro, ingredientes activos, tiempos de contacto, etc. [enlace; EPA, 2020] [Inglés] Seis pasos para usar productos desinfectantes de forma segura y efectiva
Este material infográfico de una página elaborado por la EPA ilustra los pasos necesarios para usar productos desinfectantes de forma segura y efectiva y también menciona los datos que deben verificarse y la importancia de leer las instrucciones de las etiquetas. [pdf; EPA] [Inglés] Limpieza y COVID-19: lectura de etiquetas
En este artículo publicado por AgriLife Today, se explica cómo leer las etiquetas de los productos y se mencionan aspectos claves para entender las palabras de advertencia, las medidas de precaución, los tiempos de contacto, los métodos de aplicación y las superficies adecuadas, entre otros. [enlace; AgriLife Today, 2020] [Inglés] Etiquetas de productos desinfectantes: guía paso a paso para entenderlas
En este artículo de Infection Control Today, se explican detalladamente los métodos para usar productos desinfectantes de forma efectiva y los pasos para entender las etiquetas de los productos, evaluar la eficacia informada, respetar los tiempos de contacto y mejorar el cumplimiento. [enlace; ICT, 2011]

Lejía

En las recomendaciones provisionales de los CDC para desinfectar el hogar, se incluyen las soluciones domésticas con lejía diluida. Sin embargo, es importante tener cuidado a la hora de usar lejía. Tenga en cuenta las siguientes precauciones:

  • La lejía es corrosiva e irritante. Esto significa que puede dañar la piel, los ojos y los pulmones si se la usa de forma incorrecta.
  • Use guantes en todo momento y aplíquela en áreas bien ventiladas. No rocíe el producto en ninguna circunstancia.
  • La lejía puede generar gases tóxicos si se la mezcla con otras sustancias químicas; no la mezcle con otros productos en ninguna circunstancia.
  • Siempre lea la etiqueta y siga todas las instrucciones y los protocolos de seguridad del producto.
  • No aplique lejía cerca de niños ni personas con problemas respiratorios como asma.

Si quiere usar lejía diluida para desinfectar superficies, consulte la sección “Productos” para saber cómo usarla de forma correcta y segura.

La biblioteca de recursos de la Guía de limpieza y desinfección para hogares saludables se ha elaborado gracias a un contrato entre la Asociación Nacional de Salud Ambiental (NEHA) y el Centro Nacional para Vivienda Saludable y al financiamiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Nacional de Salud Ambiental. El contenido de esta biblioteca de recursos es responsabilidad exclusiva de los autores y no representa necesariamente las opiniones oficiales de la Asociación Nacional de Salud Ambiental ni de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.